domingo, marzo 09, 2008

Mudarse apesta

Uno de los grandes castigos de no tener un edificio o casa propia son las condenadas mudanzas.

Por supuesto cambiar a algo mejor donde vivir o trabajar no apesta, sino todo lo contrario. Lo que apesta es mudarse.

Esta semana en mi oficina comienza de nuevo el tortuoso y pesado acto donde se suben mesas a un segundo piso, se hacen maromas con los tiempos de entrega a los clientes, se golpean espinillas, se astillan dedos, se siente miedo de ser asaltado mientras se pasan cosas y por lo general me gano como mínimo unos tres ataques de asma.

¡Pero bueno! Si es por mejorar solo cierro los ojos y lo hago. Hay que apretar bien los dientes.

3 Comments:

At 8:19 a. m., Blogger Carlos Guzman said...

mudanzas mundiales! telefono 2...

 
At 12:36 p. m., Anonymous Anónimo said...

MAE YO TAMBIEN???????

 
At 1:26 p. m., Blogger Ventolin said...

carlos:
mae no. esque hay varas que solo uno puede acomodar en las cajas y que son prioritarias y votar cochinadas que ya uno no ocupa.. imposible... siempre apesta!

anonimo:
como usted también? también apesta? no le entiendo la pregunta.

 

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